La iniciativa permitirá reparar 14 calles y pasajes que se encontraban en pésimas condiciones, renovar las antiguas redes de agua potable que eran de arcilla y asbesto (material prohibido en la actualidad por provocar daños a la salud de las personas), mejorar el sistema de evacuación de aguas lluvias y repotenciar el turismo patrimonial, embelleciendo una de las zonas más tradicionales de Valparaíso.